Historia y Tradicion 
  
            
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LA TOMA DEL DIC. 14

¿PORQUE SE DIO LA TOMA DE HUEJUQUILLA?

Diciembre catorce
de mil novecientos
doce para terminar,
sábado en la tarde
los de Huejuquilla
comenzaron a pelear.






Nuestro país ha estado en constantes luchas sociales, desde la época prehispánica hasta nuestros días. Dos hechos han marcado el rumbo que ha tomado la nación mexicana; la guerra de independencia y la revolución mexicana. Este último acontecimiento ha marcado de manera significativa el correr del siglo XX y lo que llevamos del presente. Nuestro municipio no se ha quedado fuera de ellos.

Son conocidos por todos, los motivos que desencadenaron este movimiento a nivel nacional, pero ¿qué sucedió acá por estos lares del norte?, y no me refiero al de nuestro país, sino, a los pueblos que se encuentran inmersos en los brazos de la sierra madre occidental; entre ellos el de Huejuquilla.

Para adentrarnos en esta temática retomaremos, sin decir que lo describiremos, las mañanas de Huejuquilla, compuesto por Don Elidio Pacheco, un corrido que narra de manera minuciosa y acertada el hecho registrado un sábado 14 de diciembre de 1912, por ahí como a las cuatro de la tarde.

Retomando lo anterior, en el corrido se hace mención de varios personajes, tanto locales como foráneos. Algunos de los que vivían en el pueblo podemos mencionar a Don Miguel Romero, Jesús Madera y Justo Jaime. Otros de los que hace referencia y no pertenecían al lugar son: Cheche Campos, Felix, Argumedo y por ultimo Santos Bañuelos.

¿Cuál es el origen de esta gente?

Pascual Orozco se levantó en armas en el norte de nuestro país, un caudillo con poco reconocimiento, quien encabezo a los llamados “colorados”, todo por el color de la bandera que enarbolaban. A este personaje se le sumarían otros, entre ellos, El Lagunero Benjamín Argumedo Hernández.

El 20 de noviembre de 1910 un grupo de rebeldes tomaron la ciudad de Gómez Palacio Durango, con la idea de hacer una revolución ya que la meta era tomar Torreón, una ciudad pujante. A este hecho hubo una respuesta natural, fueron perseguidos por el ejército federal hasta que se adentraron en plena sierra.

El gobierno se olvido, casi por completo de ellos ya que no los consideraba un foco rebelde fuerte como para poner toda su atención hacia estos rebeldes, por tal motivo dirigiría su artillería más al norte, hacia chihuahua, donde las cosas se ponían día a día color de hormiga. Para febrero de 1911 comienzan a bajar de la sierra los grupos de rebeldes que se habían refugiado en ella, más fortalecidos y en mayor número, ya que fueron reforzados por otros grupos de la región.

Personajes poco conocidos para nosotros, pero, que destacaron en estos inicios de la revolución mexicana en el área de la laguna. Al primero que podemos mencionar es a Don Jesús Agustín Castro, Orestes Pereyra, Gregorio García y Juan Pablo Estrada Lozano. Ese mismo 20 de noviembre, en la comunidad “El Gatuño” se llevó a cabo otro levantamiento comandado por Benjamín Argumedo Hernández, sastre y domador de caballos. Uno de los fieles seguidores de Argumedo sería sin lugar a dudas el tendero de matamoros Juan Livas.

Para finales del mismo mes, la calma regresa a la laguna, muchos de los rebeldes retornan a sus casas. Benjamín Argumedo se hace de renombre, gracias a las audacias de su cuadrilla, integrada solamente por una veintena de hombres.

Los fracasos de los planes de la revolución, la buena cosecha de algodón, que se prolongó hasta enero del siguiente año y su consiguiente aumento del precio de la fibra permitieron que muchos trabajadores en lugar de irse de la región se unieran a estos grupos rebeldes, aumentando de manera significativa en más de 2000 hombres armados y distribuidos en 40 o 50 bandas poco coordinadas.

Para el mes de febrero la región de la Laguna se encontraba en manos de los grupos rebeldes. Al siguiente mes no hubo hechos de armas, pero se mantuvo la actividad en torno a las vías del ferrocarril, por las cuales circulaban las tropas federales. La permanencia de los grupos guerrilleros en la región necesitaba de un líder natural que dirigiera las acciones en contra del gobierno, lo que fueron logrando poco a poco, quedando a las órdenes de Sixto Ugalde y de Calixto Contreras. A este último quedaría subordinado en grado de capitán Benjamín Argumedo.

Para principios del mes de mayo, 5000 o 7000 rebeldes fueron llegando a Torreón y Gómez Palacio, de los cuales 2000 eran comandados por Benjamín Argumedo y Adame Macías. Para el día 12 quedó sitiada la plaza de Torreón por los grupos alzados, tres días después fue abandonada por las tropas federales. Éste hecho daría renombre a Argumedo; entro con solo 50 hombres audaces rebasando la alameda y llegando a las calles centrales de la ciudad, venciendo a los francotiradores apostados en los edificios, saquearon los principales comercios de origen chino.

El 30 de mayo la ciudad fue ocupada en su totalidad de manera pacífica. Para ese entonces ya se habían firmado los acuerdos de Ciudad Juárez lo que provocó que muchos grupos rebeldes maderistas se sintieran triunfadores. Los acuerdos llevaron a la disolución de estos grupos, puesto que el gobierno maderista se apoyaría en un ejército institucional que le diera credibilidad ante la sociedad misma. Entre los más destacados se encuentra Pascual Orozco y Francisco Villa.

El proceso de disolución se fue dando poco a poco, cuarenta pesos y un boleto de ferrocarril los llevaría a su casa. Este proceso molestó a muchos de los rebeldes, por lo que se decidió armar siete grupos de hombres, estos a las órdenes de Jesús Agustín Castro, Orestes Pereyra, Sixto Ugalde, Getrudis Sánchez, Calixto Contreras, Domingo Arrieta y Pablo González.

Benjamín Argumedo conservó solamente una compañía de un centenar de “irregulares” pertenecientes al grupo de Sixto Ugalde y que hasta el mes de septiembre sirvieron de escolta del ferrocarril a saltillo. Las autoridades civiles determinaron disolver su compañía y enviarlos a sus casas.

El 24 de mayo fue nombrado jefe de la revolución Pascual Orozco, quien estaba al servicio del gobierno como general en jefe de las tropas irregulares de Chihuahua. Benjamín Argumedo criticaba al gobierno local, encabezado por Venustiano Carranza, lo que provocó que se le denunciara ante el gobierno como un “peligroso agitador”. Un destacamento de policías fue enviado a el Gatuño para aprender a Argumedo pero este fue avisado a tiempo y el 5 de febrero de 1912 se pronuncio al grito de ¡Viva Zapata! y ¡Tierra y libertad!

Durante algunas semanas merodeo como guerrillero en la región, acompañado por Pedro V. Rodríguez Triana, para finalmente huir de la misma en compañía de 200 hombres. La vida daría un giro en torno a él, en esta ocasión serían perseguidos por sus propios compañeros, entre otros; Ugalde y Pereyra. Para el mes de marzo ya se encontraba nuevamente a las órdenes de Pascual Orozco, quien motivado por algunos familiares y amigos lograron convencer de ponerse en contra del gobierno maderista, aunado a ello el propio sentir de que la Revolución había comenzado a desviarse del curso trazado.

El 2 de marzo de 1912 se logró el objetivo final, Pascual Orozco acepto el mando que le ofrecieron los rebeldes, inmediatamente se pronunció en contra del gobierno de Chihuahua, juró defender el Plan de San Luis. Los rebeldes controlaron rápidamente el estado, expulsaron a los grupos que defendían al gobierno y quienes eran encabezados por Pancho Villa.

Ante este nuevo movimiento, se adhiere otro de los personajes claves en la toma de Huejuquilla, se trata de Jesús (Cheche) Campos Luján, proveniente de las familias más poderosas de La Laguna.

El grupo de Pascual Orozco, con todos sus tropas que lo apoyaban, definió un plan a través del cual defendían sus ideales y descontentos ante el nuevo gobierno. El Plan de la Empacadora se promulgó el 25 de marzo, en él se llama a madero un mentiroso apóstol, fariseo de la democracia, ambicioso, inepto y miserable. Bajo el lema “Reforma, Libertad y Justicia”, firman este plan los siguientes personajes:

Generales Pascual Orozco hijo, José Inés Salazar, Emilio P. Campa, Jesús José Campos y Benjamín Argumedo. Coroneles Demetrio Ponce, Gonzalo C. Enrile y Félix Terrazas y José Córdova.

Con esto, muchos caudillos de la rebelión maderista se adhería al nuevo movimiento, algunos otros fueron leales al gobierno. Entre mayo y junio de 1912 las fuerzas federales avanzaron de Torreón a Chihuahua para derrotar a los colorados en tres batallas campales. Benjamín Argumedo no participó en la primera parte de esa campaña ya que había sido enviado por Orozco a La Laguna junto con Cheche Campos y Emilio P. Campa.

Para marzo y abril de 1912 Campos, Campa y Argumedo, secundados por Pablo Lavín y Librado Galavíz recorrieron con furia los campos de La Laguna y parte de Durango. Incendiaron haciendas, tomaron pueblos y sabotearon las vías del ferrocarril. Con estas acciones se buscaba retrasar la entrada del ejército de Huerta para dar tiempo a que Orozco consiguiera municiones para enfrentar a los federales. Estas argucias no lograron detener la marcha del ejército federal hacia el norte.

La batalla de Rellano significo el principio del fin de los Orozquistas ya que en posteriores batallas fueron totalmente vencidos. Para el mes de julio la ciudad de Chihuahua y Ciudad Juárez cayó en manos de los federales, la gente de Orozco se dispersaron. Campos, Argumedo y otros más bajaron a Durango y La Laguna hasta que la gente de Pereyra y Contreras logró que se movieran a Zacatecas al frente de doscientos o trescientos hombres llegando hasta Huejuquilla por el lado de La Hacienda de San Juan Capistrán el día 12 de diciembre. Encabezaban este grupo de rebeldes “Cheche” Campos, Benjamín Argumedo, Luis Caro, Evaristo Luna, Jesús Ortega y Mariano Jiménez. El combate fue largo, la defensa heroica, el hecho histórico, el pueblo glorioso.

La historia ha puesto a Huejuquilla en un lugar muy especial, el suceso acaecido en nuestro pueblo permitió que los tabloides nacionales y de la capital del estado dieran cuenta de ello. La interpretación de estos hechos es responsabilidad nuestra.

    Bibliography:
  • Salmerón Pedro, Benjamin Argumedo y los colorados de la laguna. UNAM.
  • Caldera Manuel, El asalto a Huejuquilla. 1912. Niuki. 2010.
© Cronista: Lic. y Maestro Genaro González Escalante
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