Antonio Caldera Ramírez, “Toño la Jola”
“Esta noche habrá balazos, trompadas carreras de caballos, triga su silla y a su familia, para que disfrute de las películas que presentamos esta noche, en el lugar acostumbrado, dos películas por el mismo precio, con actores del cine nacional, como el charro cantor Antonio Aguilar, Rodolfo de Anda” por mencionar algunos que en aquella época era artistas de moda. Al anunciar las películas de la noche, el locutor interrumpía aquellas canciones de los “Dos Oros” como la de ”Un sueño de tantos”…. Era el último grito de la moda de aquellos ayeres que no volverán. Era la voz inconfundible de nuestro personaje, que Voz del Norte presenta a usted en esta ocasión: Continuando con el tema personajes de mi pueblo, hoy corresponde hablar de don Antonio Caldera Ramírez mejor conocido por el pueblo como “Toño la Jola”, seguramente, por el aprecio que la gente de acá le tiene, y también por distinguirlo del resto de los toños de este querido pueblo de Huejuquilla el Alto, Jalisco.
Don Antonio Caldera es el señor del micrófono, una figura clásica de Huejuquilla que es franco, bromista, conocedor de las costumbres de los que habitan este lugar, de sus dichos, de sus ocurrencias. Fue maestro de ceremonias en innumerables ocasiones, sobretodo de la feria que cada año se realiza en este pueblo; cronista deportivo principalmente de el rey de los deportes (béisbol) que lo apasiona y porque no decirlo, mucho ha apoyado al igual que su hermano Salomón (+). Fue también narrador de rodeos, charreadas, jaripeos etc.
Don Toño, una vez menciono que Huejuquilla es una ventana a la Sierra Madre Occidental y en verdad lo es, porque viajando de Valparaíso a Huejuquilla al iniciar a descender de la sierrita, inmediatamente se devisa el pueblo y al fondo la majestuosa imponente Sierra Madre Occidental con todo su esplendor.
A don Antonio Caldera, el pueblo le confió la tarea de organizar a los braceros de esta region para que recuperen el dinero que el gobierno Mexicano les robo impunemente. Don Antonio Caldera Ramirez nacio el 7 de Agosto de 1944, es hijo de Rogaciano Calera Pacheco y doña Carmen Ramirez Pacheco. Es interesante destacar que Toño ha jugado un papel muy importante en lo que respecta al apoyo del deporte en el pueblo pues es el enlace y mantiene comunicación con organizaciones de emigrantes en Denver Colorado, con quien consigue apoyos para los deportistas y para otros favores, nunca dice que no.
Querido Toño, desde este espacio deseamos de todo corazón que continúes existiendo, por el bien de la comunidad Choalense, esta ultima palabra se te escucho decir de un partido de béisbol, que asi se les conocía a los habitantes de Huejuquilla, Choales, por aquel producto que se hacia hace muchos años; un especie de tamal a base de masa con fríjol y piloncillo que al hornearse salía riquísimo…. Pero la modernidad llego y se acabaron los Choales; por eso, las nuevas generaciones no los conocieron, se perdio este platillo al igual que su nombre, la misma palabra esta ya en el baúl del olvido. Saludos entonces a la choalada.
Arcadio Madera Sarmiento. (Copiado del periódico Voz del Norte con autorización del autor)
Salomon "El Baron" Ortíz
Salomón Ortiz
Ledezma nació en un pequeño pueblo al norte de Jalisco llamado Huejuquilla, El
Alto. A los siete años se traslada junto con su familia a la ciudad de
Guadalajara. A los quince años se mudo a Aurora, Illinois donde inició su
carrera como músico y maestro de ceremonias en el salón de baile El Alamo
Ballroom allá por el año de 1975. Para el año de 1980 se muda a la ciudad de
Los Angeles, California para colaborar como animador de las caravanas y bailes
de Arnulfo "El Gordo" Delgado. Más tarde hace su residencia en la
ciudad de Tijuana pero continúa viajando por los Estados Unidos y
todo México como animador y cantante. Ahora forma parte del
equipo de La Preciosa Y otras estacines de radio como Locutor. un gran carisma y tremenda voz lo caracterizan.. sin duda un
ORGULLO HUEJUQUILLENSE.

Nació en 1890 en el Rancho de las Marías en el Río de San Juan, y fué sacrificada el 17 de Enero de 1928; sus restos fueron econtrados el 8 de Febrero de 1963 en Mezquitic Jalisco, actualmente se encuentran a un costado de San Diego de Alcalá, Santo Patrono de Huejuquilla el alto
Carmelita de Robles fue llevada por sus padres para se internada en un colegio a Sombrerete Zac.
Vivió después en La Noria, luego en la Hacienda de San Mateo, Valparaiso y por ultimo en Huejuquilla el alto, donde murieron sus padres a quien cuidó con esmero y paciencia, principalmente a su padre quien padecía de parálisis provocada por su adicción al alcohol desde la muerte de su esposa.
Era una mujer de caracter fuerte y un deseo inconfesado de ser monja. Permaneció soltera toda su vida, su actividad y deber fue ayudar siempre. Vivía modestamente, confecionaba ropa, hacia flores, pintaba, bordaba, pero su verdadera vocación era de religiosa, desde muy temprana edad fue Hija de María.
Muy estricta en las normas de la sociedad, exigente, autodidacta, sobre todo en materia religiosa, llego ser una respetable apologista. Promovió la causa Cristera, hacía prosélitos, motivaba con platicas, conscientizaba e impulsaba la lucha, era una activista que repartía propaganda secretamente, y volantes. Carmelita hacía de su casa un refugio para sacerdotes perseguidos en pleno conflicto cristero; dedicó un cuarto de su casa para oratorio donde se oficiaban clandestinamente matrimonios y bautizos, además de oficiar misas.
La visitaban frecuentemente los sacerdotes Pedro Correa y Adolfo Arroyo, ella representaba un dolor de cabeza para los Generales Vargas y Eulogio Mendoza.
Fue arrestada por el General Mendoza, lazándola del cuello, fué llevada a la Hacienda de San Antonio de Padua caminando por negarse a montar en hancas, fué llevada al centro de operaciones del General Vargas a 10 kilometros al oriente de Huejuquilla. Antes de llegar Mendoza le quitó la soga del cuello, ésto fue el 15 de Enero de 1928. Después la llevaron de San Antonio a Mezquitic en burros. El 18 de Enero cuando unos soldados la sacaron al patio de una escuela y de dos machetazos la derribaron al suelo, la acuchillaron, en un ricón hicieron un hoyo y la enterraron...
Treinta y cinco años despues, el 8 de Febrero de 1963, en las tapias de la vieja escuela de Mezquitic, unos albañiles, haciendo excavaciones para una finca, econtraron los restos de una mujer que había sido enterrada, al parecer sentada en cuclillas. Según las partes, las vertebras del cuello parecían no coincidir con el resto de la columna. Se avisó a las auioridades, se levantaron actas, y especulaciones sobre la posibilidad de que eran los resto de aquella mujer cristera de Huejuquilla asesinada en Mezquitic.
Se trajeron testigos contemporáneos de Camelita, incluyendo compañeras, para verificar las pertenencias de Maria del Carmen Robles Ibarra. Su medalla, los pedazos de los tennis negros que llevaba, pedazos de tela negra de su vestido y otros detalles. Sus restos fueron trasladados a Huejuquilla y hoy se guaradan en una urna de Cristal a un costado de la Parroquia de San Diego de Alcala patrono de Huejuquilla.
ALBERTO MEZA MADERA
Rancho Colorado, Huejuquilla El Alto
Autor y Compositor
Don Beto es originario del rancho Colorado, municipio de Huejuquilla El Alto, Jalisco, nació el 20 de marzo de 1938 y actualmente reside en Guadalajara Jaliso, México, con su esposa la Sra. María Ofelia Lira Alemán y su unica hija Mónica Leticia Meza Lira. Sus padres fueron Genaro Meza Anaya e Ignacia Madera Reyes
Considerado por Rafael García (compositor del "Muñeco de cuerda") como el segundo José Alfredo. Es autor (letra) y compositor (música) de más de 300 canciones, entre ellas "La mas consentida", "Que bonito es Huejuquilla" y"Amanecer Jaliciense".
El 6 de Febrero de 1971 se traslada a Guadalajara, para curar a su entonces esposa que estaba enferma de la diabetes, hacen la lucha 14 años y cuando muera la fue a enterrar a Huejuquilla, todavia le duro 24 horas viva alla.
Su primera canción, "Me dice un amigo" la compuso en 1955 en Mazatlán Sinaloa, México, esta canción la graba Chema Navarro con Mariachi el 25 de Septiembre del 2002, por lo que está próxima a salir. En éste disco incluyen otros 4 temas de Don Beto: "Si decides volver", "Paloma blanca" (en esta cancion Don Beto le hace segunda a Chema Navarro), "Pregunté al corazón", "La culpa de mi error". Esta última ya ha sido grabada por Tacho Aguilar, con grupo norteño y Los 2 reales.
Los artistas que han interpretado sus canciones son:
Roberto Alfaro,Felipe el Caporal ,Chema Navarro ,Invierno Musical ,Los 2 reales
Roberto Alfaro fué el primero que le grabó con la canción "Se fue"
Reconocimientos
En 1996 le otorga Televisa un reconocimiento por el "corrido a Carlos Cabello" (un reportero de la ciudad de Guadalajara). Este corrido se difunde por medio del programa de televisión "Horizontes" del canal 4 de Guadalajara, Jalisco, México.
Llegaron diez corridos diferentes, compuestos e interpretados por artistas populares y el equipo de producción del programa selecciono el corrido compuesto por el Maestro Don Alberto Meza como el mas completo y de mejor musicalización.
El 2 de Mayo es reconocido por el Comité de Vecions de la Colonia Americana Oriente, de la ciudad de Guadalajara por su participación en el "Festival Ranchero" en la Plaza Expiatorio.
9 de Mayo de 1999. Otorgado por un partido político , por su brillante participación en el "Festival homenaje a las madres" en la explanada del templo Expiatorio.
El 12 de juinio de1999 en la Feria en la Feria de San Pedro, Tlaquepaque, por la canción "San Martín de las flores".
El 20 de Noviembre del 2000 fué invitado a cantar al kiosko de San Martín en Tlaquepaque, y tal evento es grabado por el canal 7 de Guadalajara para el programa "De kiosco en kiosco", por el cual el Ayuntamiento Constitucional de Tlaquepaque reconoce su destacada participación en los programas artísticos y musicales de la plaza Reforma.

AUTOR: Judith Rimoldi
Pero, ¿cómo van a poder ustedes, pobres maestros, sin
fuerzas, sin recursos, emprender la cruzada de la redención moral de todo un
pueblo?
Yo sólo sé que
el milagro del espíritu no reconoce límites. Yo sé que si ustedes fuesen de pueblo
en pueblo juntando gente para la obra del bien, el pueblo respondería, y les
daría poder y los haría invencibles." José Vasconcelos.
Así lo dijo José Vasconcelos en una celebración de Día del
Maestro, él sabía que los maestros son gente de bien, ellos son los garantes de
la educación del futuro de los pueblos, los niños.
En Huejuquilla El Alto Jal, el pasado 29 de mayo de 2002,
registró de manera formal los empeños de una de sus maestras, la profesora
Fernandita García Carrillo, quien este año cumple 40 años de servicio.
En las instalaciones de las escuelas oficiales
estuvieron niños de los centros escolares del municipio, bailaron muy
"asentadito", bien ensayados e igual que sus maestros, dijeron
recitaciones y todos estrenaron traje; al evento asistió
la comunidad escolar y el Gobierno municipal.
Trasladarse los altos mandos de la capital jalisciense a
Huejuquilla no es tan fácil como desplazarse a otro de los
municipios en donde la comunicación y actividades económicas, políticas y
educativas son más lucidoras. Pero
Huejuquilla es un gran pueblo, es un municipio impetuoso, es
un espacio de México en donde todo ha costado a los lugareños; los servicios
públicos, políticos educativos y económicos los han pagado con creces y en otro
tiempo los ganaron en combate con sangre, por eso y por mucho más es y
será siempre Huejuquilla el Alto.
Presentes en la fiesta de la educación, demostrando con ello
la unidad imperante a lo largo de la historia de la Zona Norte, los profesores,
los que trabajan todos los días frente a grupo, los supervisores de la Región
Norte; ahí llegaron las profesoras de Colotlán: Clementina de León
Sánchez, Yola Márquez y Estercita Vázquez; Lupita Casas, de Villa Guerrero; el
profesor Anzurio, profesor Moxia, y la jefa de sector, maestra Eva
Vázquez; los profesores José Navarro, el profesor Carrera, el inspector
David, la profesora Cuca Robles, de Mezquitic; bien porque fueron
los que siempre han ido, los norteños de Jalisco.
Y qué bueno que todavía cumplimos años, qué bueno que
la señorita inspectora, la maestra Fer cumple 40 años de trabajar con niños, 40
años de escuchar risas, llantos, quejas, separar y arreglar litigios,
recibir besos con salivita de
niños de primero, que corren y se esconden detrás de la dirección
y asoman su carita para descubrirse ante la "seño Fer".
Empezando el año y empezando bien, un mes de enero, taconeando
la salida de la primera medianía del Siglo XX, Fernandita García Carrillo
llegó a la familia de don Nacho García Gallegos y doña Clarita Carrillo
Cruz; ese día, una
niña tocó la puerta, y le abrieron los afectos de un hogar que
le habría de dar la formación, los valores y la oportunidad de "ser
ella", Fernandita, como cariñosamente la llamaban su papá y su mamá,
no fue una niña ni una
señorita dócil, tuvo "defectos", si es que se
les debe llamar defectos a las inconformidades y rebeldías propias de los
niños, y es que los defectos que adquirió de niña vinieron luego a
transformarse en virtudes y cualidades.
Fernandita entró a la escuela cuando tenía seis años; ahí, en
el Colegio, Anastacio Díaz López, de Huejuquilla el Alto, estudio la primaria,
después se fue a Zacatecas, en donde continúo sus estudios. No sé si sería la
benevolencia de
los abuelos o los cariños de su papá los que la hicieron
regresar a Huejuquilla, en donde estuvo un tiempo estudiando en la academia de
la madre Anita.
Después de esto, Fernandita tuvo oportunidad de empezar a dar
clases en la escuela de niñas en donde estuvieron también las señoritas Cuca
Rentería, Lola Jaime, Beatriz Luna, Chofi Puente, Loncho Jaime, y luego en la
de niños ahí
con las señoritas, Cuca Rentería, Socorro y Elena y Socorro de
la Puente, Sofía Medina, Amparito González, todas entusiastas, alegres y
con mocedad para atender a 50 y hasta 80 o más de 100.
En la escuela de niños, frente a la parroquia de San Diego de
Alcalá, sentados en un mesabanco, los que llegaban temprano, en el grupo de
primero podían caber hasta cuatro, así con su bracitos juntos, apretaditos,
limpios y oliendo
a jabón lila o a lechuguilla, y cuando había que, hacer la
plana, bolitas y rayitas o escribir "Ese oso se asea", parece que la
maestra Fernandita dijera a su pelotón: "pecho a tierra" y todos
"pecho a tierra", para poder hacer "la plana",
apoyándose en los codos, con las piernas levantadas y
ligeramente cruzadas.
El resto de los grupos amontonados, en algo que parecía, por
sus condiciones, todo, menos una escuela, salvo por la presencia de los
chiquitos y de sus entusiastas maestras.
Los grupos, divididos cada uno por un pizarrón negro con
patas sombrías y bailonas, el vocerío era uno solo y con perfecta sinfonía: a,
b, c, ch, d, e, f, g... a, e, i, o u y también dos por uno, dos; dos,
por dos cuatro; dos por tres, seis.
Pero la maestra Fer no permanecería ahí, porque el
libro de su vida estaba escrito, el deleite de la profesora por conversar con
los niños a través de la instrucción y de la enseñanza la llevaron a lograr un
título de profesora, un título escrito en papel porque en la práctica ella ya era una
extraordinaria maestra. Antes, estudiar una carrera no era tan sencillo
como ahora; para estudiar "de maestra" había que ir a Colotlán o a
Guadalajara en vacaciones y fines de semana; y es que uno de sus delirios
elegidos eran los niños, enseñarlos a leer, a escribir a hacer cuentas; la
educación de los niños es la devoción perfecta de la maestra Fernandita
en donde ha derramado sus complacencias.
Desde esa fecha, en los años 60 parece que no ha pasado
el tiempo, el recuerdo y la experiencia permanecen, y así, muy de prisa, como
el agua de las manos, se han escurrido generaciones de niños formados bajo la
dirección de la
seño Fer.
Cuando ella toma posesión de la educación e instrucción
de los niños de la escuela urbana # 59, la hace suya, porque la
maestra Fernandita siempre dice: mi escuela y mis niños y también mis maestros;
la señorita directora daba
clase a los de sexto: Matemáticas, español, historia y una de
sus consentidas, la geografía.
Ahí en ese salón frente a la iglesia, con el atrio del templo
y la plaza principal como patios de recreo, habían de pasar miles de
alumnos que dejaron una marca que no se borra: Antonio Santoyo y Luis González;
Ernesto, Carlos y Quique de la Puente; Lupito Rimoldi, Antonio Vera, Enrique,
Ricardo y Edelmiro Murillo; Adán, Roldán y Orlando Lamas; Chava Falcón, Toño,
Rodrigo Madera y tantos otros que permanecen en el registro de buenas
voluntades para la maestra.
La obra pública educativa no es ajena para ella, levanta
murallas para Huejuquilla, murallas educativas, de valores y
físicas que han quedado en valiosas construcciones, como lo
fue el antiguo salón de actos y el edificio en donde
ahora nos encontramos, la escuela oficial para niños y niñas ;
ahí las maestras, los padres de familia y el Presidente
Municipal, don Cheo, como afectuosamente lo llamaba la
señorita Ferh lograron esta obra para los niños de Huejuquilla, que todo lo
merecen por ser niños, por ser de Huejuquilla y por tener maestras como las que
siempre han tenido.
Las maestras, entonces, me imagino, igual que ahora, eran
siempre las mejor atendidas y bien apreciadas por los gobiernos del municipio;
organizadoras de fiestas, bailes, kermeses y cenas para la construcción de la
escuela.
Recuerdo con mucho cariño cuando en una ocasión se solicitó al
presidente municipal, Jesús María Ocampo Jaime un préstamo, para alguna
necesidad de la escuela, el señor presidente acude con el tesorero, don Manuel
Madera
-señor de todos mis aprecios- y le dice: ¿Don Manuel...
tendremos dinero para hacer un préstamo? ¿Para quién?,
-dice don Manuel. Para las maestras, contesta el presidente, a
lo que él con gesto de preocupación, contestó: ¡mmm, las maestras no pagan! Y
bueno, si bien era cierto que las maestras no pagaban, esto obedecía a que la necesidad
de la escuela era considerable, los recursos pocos y había
que, en ocasiones, aportar del salario de los maestros para terminar un salón o
emprender una campaña de aseo, barriendo el arroyo con el pelotón de niños,
sucios, igual
que sus maestras, pero todos empeñados en hacer de Huejuquilla
un lugar digno, hermoso y orgulloso, como siempre ha sido.
La maestra Ferh registra en el desempeño de sus alumnos
constancias de un pasado próspero en donde la instrucción y educación
impartidas por los maestros se derrocharon en un lugar como el nuestro, en
donde no era tan
fácil el aprendizaje de los niños.
Ahora se supone que los niños tienen oportunidad de lograr una
educación de mayor calidad, pero también, ahora los niños tienen acceso a
actividades que ya repercuten fuerte en su salud, la presencia de las drogas es
algo que duele
y lastima a sus familias y a sus maestros, he visto con
lagrimas en los ojos a muchos de ellos por la preocupación e impotencia de no
poder evitar vicios de consecuencias inimaginables, qué bueno sería emprender
una cruzada con
las seño Fer y sus maestros para combatir todo lo que les hace
daño a los niños y todos sabemos que es: las adicciones.
En estas líneas doy gracias a la maestra Fer por rodear su
actividad de radiantes felicidades para los niños, por alentar a los chiquitos
de Huejuquilla a una vida superior; conocerla para apreciar la fecundidad
de la obra de 40
años de servicio. Viajar por la historia de Huejuquilla, es
encontrar la serenidad del deber cumplido, es aprender el aprecio por la vida.
Gracias a don Nacho, señora Clarita, Ricardo, Pepa, Nacho,
Rosalina, licenciado Jesús María por compartir los afectos de la seño Ferh.
Grande y amplio el agradecimiento para la seño Ferh,
gracias porque me enseñó a ser maestra, con ella aprendí a querer mucho más de
lo que se imaginan a Huejuquilla, sus niños, calles, costumbres; gracias
maestra por haberme permitido estar con ustedes en este día tan emotivo, tan
lleno de amor, de agradecimiento y de buenas voluntades.
Gracias por las distinciones que siempre tuvo para mis
alumnos, gracias por quererlos tanto, muchas gracias seño Ferh por estar con
nosotros.
Texto publicado en el periódico El Informador de Guadalajara
el 14 de julio de 2002.